La integración de la diagnóstica molecular en la oncología quirúrgica está redefiniendo la gestión del cáncer colorrectal (CRC). La prueba de inestabilidad microsatelital (MSI) y el análisis de reparación de desparejas (MMR) han pasado de ser herramientas puramente pronósticas a determinantes clave de la estrategia terapéutica. En tumores MSI-alto (MSI-H) y MMR-deficientes (dMMR), los inhibidores del punto de control inmune han mostrado tasas sin precedentes de respuesta patológica, lo que ha llevado a un cambio paradigmático en el CRC no metastásico. Recientes ensayos clínicos publicados sugieren que la inmunoterapia puede alterar el momento y la extensión de la resección, mientras plantea nuevas preguntas sobre la selección del paciente, el planeamiento quirúrgico y la seguridad oncológica a largo plazo.
Por otro lado, la enfermedad microsatelital estable (MSS) sigue siendo un frente terapéutico, con estudios en curso explorando regímenes combinados de inmunoterapia. Este panorama evolutivo exige que los cirujanos desarrollen una comprensión más profunda de la biología tumoral y participen activamente en la investigación translacional. El futuro de la cirugía del CRC no dependerá solo de excelencia técnica, sino también de la capacidad para integrar el conocimiento molecular en algoritmos precisos y multidisciplinarios de tratamiento.
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