El trastorno de la articulación temporomandibular (TMD) y el síndrome del intestino irritable (SII) son dos condiciones altamente comórbidas que pertenecen a un grupo más amplio de condiciones crónicas de dolor comúnmente coexistentes. La mayoría de estas condiciones crónicas superpuestas de dolor (COPCs), incluyendo TMD y SII, afectan desproporcionadamente a las mujeres y son altamente sensibles al estrés.
Nuestro estudio previo ilustró diferencias sexuales en la actividad cerebral durante la distensión colónica específica para nuestro modelo de hipersensibilidad al dolor comórbida (CPH), en el cual la inflamación del músculo masetero seguida por estrés de restricción induce una hipersensibilidad visceral similar a SII. Dado que la actividad cortical insular (Ins) aumentó solo en ratas hembras CPH y se ha identificado actividad anormal de Ins en pacientes con TMD y SII, buscamos caracterizar patrones de conectividad funcional basada en Ins (FC) realizando escaneos por resonancia magnética funcional (fMRI) en base línea, una semana y siete semanas post lesión/estrés en grupos de ratas Sprague-Dawley macho y hembra aleatorizadas a las siguientes condiciones: CPH, hipersensibilidad inducida por estrés (SIH), inflamación del músculo masetero inducida por Adyuvante Completo de Freund (CFA) e ingenuas. Las hembras CPH mostraron una amplia conectividad FC cortical insular con regiones cerebrales en el cortex y sistema límbico, incluyendo el tallo cerebral. En comparación con los machos CPH, las hembras CPH mostraron una robusta conectividad insulo-talámica a la semana siete, un punto de tiempo donde la hipersensibilidad visceral y comportamiento similar al dolor referido persiste en las hembras CPH pero no en los machos.
Esta tendencia también es evidente en la FC cortical insular de las hembras CPH a la semana siete versus la semana uno, mientras que los machos CPH tienden a disminuir la conectividad FC cortical insular ampliamente.
Estos hallazgos potencialmente sugieren una sensibilización dentro de las redes insulo-talámicas y corticales en hembras CPH, lo cual justifica futuras investigaciones sobre la implicación del circuito insular en el dolor comórbido.
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