Los tumores periféricos pueden reprogramar la fisiología sistémica; sin embargo, se desconoce cómo interactúan con los órganos endocrinos centrales para remodelar el microambiente tumoral local. Descubrimos que el cáncer colorrectal (CRC) eleva los niveles de BMP2 en la circulación, lo que activa la señalización hipofisaria y aumenta la producción endocrina. El aumento de la hormona del crecimiento de origen hipofisario actuó sobre los fibroblastos asociados al cáncer (CAFs) que expresan el receptor de la hormona del crecimiento, induciendo un estado de senescencia similar a la senescencia dependiente de p21 y un programa secretor promotor del tumor. La interrupción de la señalización de BMP hipofisaria o la depleción específica de fibroblastos de GHR redujo el crecimiento tumoral, mientras que la depleción específica de fibroblastos de p21 abolió la promoción tumoral dependiente de GHR.
En pacientes con CRC, el aumento de la actividad metabólica hipofisaria se correlacionó con la expresión de p21 en el estroma y la carga tumoral.
Nuestro estudio revela un eje de señalización tumor-hipófisis-estroma a través del cual una neoplasia periférica recluta un órgano endocrino central para remodelar de forma remota su propio microambiente y promover la progresión de la enfermedad.
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