El cáncer colorrectal (CRC) se clasifica como el tercer tipo de cáncer más diagnosticado a nivel mundial y la segunda causa principal de muerte por cáncer. Aunque relativamente raro, los metastasis cerebrales del cáncer colorrectal (BMCRC) han estado asociados con un pronóstico desfavorable y tasas reducidas de supervivencia. La incidencia de BMCRC está aumentando, posiblemente debido a la mejora en las técnicas diagnósticas y al prolongado período de supervivencia del paciente gracias a los avances en el tratamiento sistémico. Se realizó una revisión sistemática de la literatura siguiendo las pautas PRISMA, utilizando bases de datos como PubMed, Embase y la Biblioteca Cochrane.
Los estudios elegibles incluyeron artículos originales relacionados con BMCRC publicados en inglés desde enero de 2000 hasta junio de 2025. Dos revisores independientes realizaron el cribado y la extracción de datos sobre las características del estudio, modalidades de tratamiento, resultados y factores de riesgo. El BMCRC es menos común que las metástasis hepáticas o pulmonares, pero su incidencia está aumentando. Los factores de riesgo incluyen subtipo molecular (especialmente mutación KRAS), ubicación primaria (rectal o derecha) y la presencia de metástasis pulmonares o hepáticas.
Los síntomas son a menudo no específicos e incluyen déficits neurológicos y dolores de cabeza. Las pruebas sistemáticas del cerebro no se recomiendan actualmente, pero pueden sugerirse para pacientes con factores de riesgo. Los tratamientos no están estandarizados y comprenden neurocirugía, radioterapia (radiocirugía estereotáctica [SRS] y radioterapia craneal total [WBRT]) y terapias sistémicas (quimioterapia, terapias dirigidas e inmunoterapia). La resección quirúrgica sigue siendo el tratamiento de elección cuando sea posible.
El BMCRC es desafiante debido a su rareza y gestión compleja. Los avances recientes en terapias sistémicas y técnicas diagnósticas han mejorado los resultados del paciente. La investigación futura debería centrarse en nuevos enfoques terapéuticos y la validación de biomarcadores para mejorar la detección temprana y personalizar las estrategias de tratamiento.
Inicia sesión o regístrate para acceder al texto completo
¡Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar!