El cáncer es una de las principales causas de muerte a nivel mundial, y las terapias tradicionales, como la quimioterapia y la radioterapia, a menudo se ven limitadas por la toxicidad sistémica y la falta de especificidad.
Por lo tanto, las terapias dirigidas son necesarias para revolucionar el tratamiento del cáncer, mejorando la especificidad y la selectividad, y minimizando los efectos fuera del objetivo. El receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) y su mutación de deleción EGFRvIII desempeñan un papel fundamental en la tumorigénesis, lo que los convierte en objetivos atractivos en múltiples tipos de cáncer. Se han desarrollado diversas terapias dirigidas, incluidos inhibidores de moléculas pequeñas, anticuerpos terapéuticos, conjugados anticuerpo-fármaco e inmunoterapias, para dirigirse a EGFR, EGFRvIII y otras mutaciones clínicamente relevantes de EGFR, como L858R, C797S y T790M. La FDA de EE.
UU. ha aprobado muchos de estos agentes como monoterapia o en combinación con quimioterapia para el tratamiento de cáncer de pulmón, cáncer de cabeza y cuello y cáncer colorrectal; sin embargo, existen desafíos. En esta revisión, analizamos el papel de EGFRvIII en el impulso del crecimiento tumoral agresivo y destacamos cómo el direccionamiento eficaz de EGFRvIII y la superación de las mutaciones de resistencia serán cruciales para mejorar las terapias basadas en EGFR y EGFRvIII. La evolución continua de estas intervenciones ofrece la promesa de respuestas a largo plazo, toxicidad reducida y una mayor supervivencia de los pacientes. Se realizó una búsqueda sistemática en PubMed, MEDLINE, Scopus, ScienceDirect y Google Scholar hasta junio de 2026 de la literatura relacionada con las terapias basadas en EGFR y EGFRvIII.
El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo. La quimioterapia, la radioterapia y la cirugía son las terapias tradicionales que se han utilizado durante años, pero también pueden dañar las células sanas. Para reducir estos efectos secundarios, los investigadores están desarrollando actualmente diferentes terapias contra el cáncer que atacan específicamente las células cancerosas, al tiempo que causan menos daño a las partes sanas del cuerpo. Uno de estos métodos de tratamiento se denomina terapia dirigida, es decir, dirigirse y destruir específicamente las células cancerosas del cuerpo con el mínimo daño a las células y tejidos sanos.
En esta revisión, analizamos una proteína llamada receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) y su forma alterada EGFRvIII, que ayudan a las células cancerosas a crecer de forma agresiva. Se han desarrollado diferentes medicamentos/moléculas para dirigirse a estas proteínas, y la FDA ha aprobado varios de estos medicamentos para el tratamiento de diferentes tipos de cáncer, incluido el cáncer de pulmón, el cáncer de cabeza y cuello y el cáncer colorrectal, ya sea como medicamento único o en combinación con quimioterapia. Esta revisión explica cómo estas moléculas terapéuticas actúan sobre las proteínas EGFR y EGFRvIII, y cómo ayudan a reducir el crecimiento de las células cancerosas. También analizamos los desafíos que se enfrentan durante el desarrollo y las pruebas de estas terapias dirigidas y destacamos las posibles estrategias para mejorar su eficacia en el futuro.
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