El cáncer colorrectal (CRC), particularmente la subtipo "frío" microsatélite estable (MSS), sigue siendo profundamente resistente a los inhibidores de puntos de control inmunitario. Los conjugados anticuerpo-droga (ADC) están emergiendo rápidamente como una modalidad terapéutica transformadora dispuesta a superar este desafío. Esta revisión reframa a los ADC más allá de su papel como citotóxicos dirigidos, reubicándolos como agentes inmuno-oncológicos sofisticados. La tesis central es que al seleccionar estratégicamente cargas tales como inhibidores de topoisomerasa o auristatines, los ADC modernos pueden inducir la muerte celular inmunógena (ICD) o piroptosis.
Este mecanismo funciona efectivamente como una vacuna in situ, transformando el microambiente tumoral de "frío" a "caliente" al promover la activación de células dendríticas y la infiltración de células T. Proporcionamos un panorama completo de los ADC, examinando objetivos clave en células tumorales en masa (CEACAM5, HER2), células madre cancerosas (LGR5, GPR56) y componentes estromales. Concluimos que el futuro de los ADC en CRC radica en su aplicación racional como agentes primadores inmunitarios, creando sinergias poderosas en combinación con inhibidores de puntos de control para romper la resistencia terapéutica y mejorar durablemente los resultados del paciente.
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