Existen datos limitados con respecto al carcinoma neuroendocrino colorrectal (CR-NEC), una entidad rara y agresiva. En este amplio estudio prospectivo, se presentan las características moleculares y clínicas, así como los resultados del tratamiento con quimioterapia paliativa en 163 pacientes con CR-NEC metastásico, y se realiza una comparación con una cohorte prospectiva basada en la población de 263 pacientes con adenocarcinoma colorrectal (CR-AC) metastásico. El 83 % de los pacientes con CR-NEC recibieron platino-etoposido como tratamiento de primera línea, mientras que el 98 % de los pacientes con CR-AC recibieron quimioterapia basada en fluorouracilo como tratamiento de primera línea. La tasa de control de la enfermedad con todos los regímenes de primera línea en CR-NEC y CR-AC fue del 43 % frente al 74 %, la enfermedad progresiva inmediata del 46 % frente al 15 %, la supervivencia libre de progresión de 2,4 meses (95 % de IC 2,1-3,3) frente a 7,7 meses (95 % de IC 6,9-8,5) y la supervivencia global de 6,7 meses (95 % de IC 5,6-8,8) frente a 16,8 meses (95 % de IC 13,7-20,3), todo con p < 0,001.
Los pacientes con CR-NEC presentaban con mayor frecuencia metástasis sincrónicas, un peor estado funcional y una mayor carga sintomática al inicio del tratamiento que los pacientes con CR-AC (todo con p < 0,001). La supervivencia a dos años fue del 9 % frente al 37 % en CR-NEC y CR-AC (p < 0,001). Las mutaciones de BRAF fueron frecuentes en CR-NEC y CR-AC (26 % frente al 20 %, p = 0,153) y se asociaron con una menor supervivencia global en CR-NEC y CR-AC (p = 0,025 y p = 0,003). Las mutaciones de KRAS fueron menos frecuentes en CR-NEC que en CR-AC (34 % frente al 45 %, p = 0,041), pero solo se asociaron con una menor supervivencia global en el NEC rectal (p = 0,04).
Las frecuencias de las mutaciones de APC y TP53 fueron similares entre las cohortes y no afectaron a la supervivencia. El CR-NEC metastásico y el CR-AC son clínicamente distintos, y el NEC presenta características más agresivas, un efecto terapéutico limitado y un peor pronóstico. Aunque comparten importantes mutaciones impulsoras, la razón subyacente de sus marcadas diferencias clínicas sigue sin estar clara.
Inicia sesión o regístrate para acceder al texto completo
¡Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar!