Las proantocianidinas oligoméricas (OPC), taninos condensados abundantes en las semillas y bayas de la uva, presentan una mayor biodisponibilidad y beneficios terapéuticos debido a su bajo grado de polimerización. La evidencia reciente sitúa a las OPC como moduladores eficaces de la plasticidad de las células madre cancerosas (CSC) y del crecimiento tumoral. A nivel mecanicista, las OPC orquestan la inhibición de múltiples vías al desestabilizar las vías Wnt/β-catenina, Notch, PI3K/Akt/mTOR, JAK/STAT3 y Hedgehog, lo que desencadena la degradación de la β-catenina, el silenciamiento de los reguladores de la pluripotencia (OCT4, NANOG, SOX2) y la estimulación de los microARN supresores de tumores (miR-200, miR-34a).
Además, las OPC reorganizan el microambiente tumoral al suprimir los marcadores de las CSC (CD44, CD133, ALDH1, EpCAM) y restablecer la vigilancia inmunitaria. Los modelos preclínicos in vitro e in vivo en cánceres colorrectal, de mama y de próstata muestran la eliminación de las CSC mediada por las OPC, la apoptosis y la quimiosensibilización con una toxicidad sistémica mínima. Los avances emergentes (nanotransportadores sensibles al redox y al pH, administración basada en exosomas, cribados funcionales mediante repeticiones cortas palindrómicas agrupadas y espaciadas regularmente [CRISPR]-Cas9 y organoides derivados de pacientes) presentan soluciones revolucionarias para superar los cuellos de botella de la biodisponibilidad y administrar terapias de precisión dirigidas. Estos avances resaltan el potencial de las OPC como terapias oncológicas antitumorales de próxima generación y con múltiples dianas.
Inicia sesión o regístrate para acceder al texto completo
¡Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar!